¿Qué hace Laposta contra las suscripciones falsas?
Los formularios de registro públicos son un objetivo muy frecuente de los bots. Estos rellenan automáticamente direcciones de correo electrónico, a menudo falsas o robadas. Sin un filtro, esas direcciones acaban en tu lista y ensucian tu base de datos de suscriptores. Si después envías un boletín a direcciones que no existen, dañarás tu reputación de remitente y la de Laposta.
Por eso, Laposta filtra este tipo de suscripciones lo mejor posible. Un bot no nota nada: simplemente ve la página de agradecimiento o un mensaje de éxito, pero la dirección no se añade a tu lista.
Protección según el tipo de formulario
La protección suele funcionar de forma automática, siempre que el script correspondiente esté incluido en el formulario.
Para el HTML básico en tu propio sitio web, el script validate.js es importante. Este obtiene un token de un solo uso, resuelve un reto matemático y recopila señales de comportamiento. Sin ese script, la protección de tu formulario es limitada.
Laposta ha decidido no utilizar captchas de terceros, como reCAPTCHA. Estos suelen requerir consentimiento según el RGPD y envían datos de tus visitantes a otra empresa. Por lo tanto, tú tampoco necesitas añadir ninguno.
¿Cómo detecta Laposta los bots?
Un bot suele ser un script que busca y rellena formularios, pero cada vez es más frecuente que sea un navegador normal controlado por un programa. Por eso, Laposta combina una serie de comprobaciones. Una sola comprobación no siempre basta, pero juntas detienen a la mayoría de los bots.
- Límite de velocidad: desde una misma dirección IP o en un mismo formulario solo puede entrar un número limitado de suscripciones por minuto y por hora. Ante una avalancha repentina, los intentos adicionales se ignoran.
- Token de un solo uso: al enviar el formulario, este solicita un código único de corta validez. Está vinculado a tu cuenta, a tu lista y, cuando es posible, a la red del visitante. Un bot sencillo no solicita este código o lo reutiliza.
- Reto matemático: junto con el token, el navegador recibe un pequeño reto que se resuelve en una fracción de segundo. El visitante no nota nada, pero un bot tiene que resolverlo de nuevo para cada suscripción. Esto hace que rellenar formularios de forma masiva resulte costoso.
- Comportamiento en el navegador: el sistema comprueba si ha habido una interacción real, como campos tocados, movimientos del ratón o de la pantalla táctil y la velocidad de envío. También se tienen en cuenta las señales de un navegador automatizado.
- Campo oculto: el formulario incluye un campo que una persona no ve y, por tanto, no rellena. Si un bot lo rellena, la suscripción no se tiene en cuenta.
- Envío demasiado rápido: una suscripción que llega a una velocidad sobrehumana tras cargarse la página es casi siempre automatizada.
- Listas de bloqueo: Laposta mantiene listas de direcciones IP, redes y dominios de correo electrónico utilizados con fines malintencionados, incluidos nodos de salida de Tor conocidos y direcciones desechables. El servicio de asistencia puede añadir direcciones o dominios a estas listas.
- Comprobación de la dirección de correo electrónico: además de la comprobación habitual de validez, el filtro presta atención a patrones que suelen asociarse al spam, como direcciones de aspecto aleatorio.
- Regla por países, bajo petición: si una lista sufre mucho spam, el servicio de asistencia puede bloquear un país o, por el contrario, permitir únicamente suscripciones procedentes de determinados países.
¿Sigues teniendo problemas con suscripciones falsas?
Si a pesar de todo siguen entrando direcciones extrañas, escribe a helpdesk@laposta.nl. Indica de qué lista se trata y qué formulario utilizas: HTML básico, incrustado, independiente, un plugin o la API. El servicio de asistencia revisará tu caso contigo.